Pongámonos serios: el hambre no es un tongo

Pongámonos serios: el hambre no es un tongo

29 Mayo 2020

Autodenominados los jaguares de Latinoamérica, obnubilados en pseudo progreso neoliberal, ignoramos por completo una realidad social que no puede pasar inadvertida nunca más para la clase política.

Olivia Orozco >
authenticated user Corresponsal Corresponsal Ciudadano

La pandemia se encrudece en nuestro país: hoy alcanzamos la cifra de 86.943 casos confirmados de covid-19, superando a China. Los titulares son cada día, más escalofriantes, sumado al récord de desempleo de los últimos 20 años, con un aumento de 15 por ciento, se desnuda una verdad que no se puede ocultar más: en Chile hay hambre y precariedad.

Autodenominados los jaguares de Latinoamérica, obnubilados en pseudo progreso neoliberal, ignoramos por completo una realidad social que no puede pasar inadvertida nunca más para la clase política, menos hoy cuando el Ministro Mañalich concluye que “no tenía conciencia de la magnitud de la pobreza y hacinamiento en Chile”, me pregunto, las responsabilidades políticas del manejo confuso, por decir lo menos, de la crisis producida por la pandemia, nuevamente; ¿quedarán impunes?

Mientras se disfraza de ignorancia, se lavan las manos de su propia responsabilidad como rol del Estado, velar por el bien común en la sociedad. Presumieron del mejor sistema de salud del planeta y nuestra curva de contagio se salió de todo control y pronóstico auspicioso, generando otra crisis: el hambre, el desempleo, el hacinamiento, la precariedad  en la vida de miles de familias chilenas, que ya eran azotadas por la desigualdad, expuesta ante el mundo el 18 de octubre, en el llamado estallido social, nos mostró que Chile estaba fracturado entre los pobres y los ricos. Una brecha enorme que hoy se evidencia con el coronavirus, quien tiene sobrevive, y quien no, que se olvide del Estado, porque de él no se puede “depender”.

Por una caja de alimentos de mediano valor y peso, se hacen operativos bien vistosos, hasta con fotos en las cajas del político de turno que lo entrega. Pero la labor por la que fueron elegidos, no es caridad, es su deber. El hambre no es un tongo para que en matinales hagan cundir la ayuda escueta, y te aconsejen para pasar la sensación de hambre tomar harta agüita. No, no es un tongo, es real.

Por otro lado y a pesar de las circunstancias, la solidaridad de la gente se manifiesta y organiza en colectas, en ollas comunes a lo largo de todo el territorio, sin embargo, estas han sido fuertemente reprimidas por las fuerzas del orden. Como ha ocurrido el día miércoles 29 de mayo en Puerto Montt, la olla común organizada por la Federación de Comerciantes Ambulantes, la Coordinadora No + Violencia de Género, la Federación Nacional de Profesionales de los Servicios de Salud de Puerto Montt y la ANEF regional, toda vez que la actividad estaba preparada en el paseo Talca, por acción de Carabineros no pudieron instalarse allí, por lo que luego se colocaron en la Plaza de Armas, en donde no se les dejó instalarse tampoco, sin embargo, a la represión, pudieron repartir alrededor de 200 platos de lentejas para quienes se acercaron al lugar. Acción que esperan repetir en otros sectores de Puerto Montt, que si se toman todas las medidas de seguridad e higiene, no debiesen ser reprimidas, ya que, la necesidad abunda y la ayuda no.